miércoles, 24 de octubre de 2012

Identificación de argumentos (I)

Ejercicio para los alumnos de Primero de Bachillerato. Ya saben lo que tienen que hacer: en el comentario que hagan, escriban cuáles son las premisas y cuál la conclusión del presente argumento.

Tomado de:

http://www.letraslibres.com/revista/convivio/la-civilizacion-del-espectaculo


La civilización del espectáculo

La creciente banalización del arte y la literatura, el triunfo del amarillismo en la prensa y la frivolidad de la política son síntomas de un mal mayor que aqueja a la sociedad contemporánea: la suicida idea de que el único fin de la vida es pasársela bien. Como buen espíritu incómodo, Vargas Llosa nos entrega una durísima radiografía de nuestro tiempo.

Claudio Pérez, enviado especial de El País a Nueva York para informar sobre la crisis financiera, escribe, en su crónica del viernes 19 de septiembre de 2008: “Los tabloides de Nueva York van como locos buscando un broker que se arroje al vacío desde uno de los imponentes rascacielos que albergan los grandes bancos de inversión, los ídolos caídos que el huracán financiero va convirtiendo en cenizas.” Retengamos un momento esta imagen en la memoria: una muchedumbre de fotógrafos, de paparazzi, avizorando las alturas, con las cámaras listas, para capturar al primer suicida que dé encarnación gráfica, dramática y espectacular a la hecatombe financiera que ha volatilizado billones de dólares y hundido en la ruina a grandes empresas e innumerables ciudadanos. No creo que haya una imagen que resuma mejor el tema de mi charla: la civilización del espectáculo.
Me parece que esta es la mejor manera de definir la civilización de nuestro tiempo, que comparten los países occidentales, los que, sin serlo, han alcanzado altos niveles de desarrollo en Asia, y muchos del llamado Tercer Mundo.
¿Qué quiero decir con civilización del espectáculo? La de un mundo en el que el primer lugar en la tabla de valores vigente lo ocupa el entretenimiento, donde divertirse, escapar del aburrimiento, es la pasión universal. Este ideal de vida es perfectamente legítimo, sin duda. Sólo un puritano fanático podría reprochar a los miembros de una sociedad que quieran dar solaz, esparcimiento, humor y diversión a unas vidas encuadradas por lo general en rutinas deprimentes y a veces embrutecedoras. Pero convertir esa natural propensión a pasarlo bien en un valor supremo tiene consecuencias a veces inesperadas. Entre ellas la banalización de la cultura, la generalización de la frivolidad, y, en el campo específico de 
la información, la proliferación del periodismo irresponsable, el que se alimenta de la chismografía y el escándalo.
¿Qué ha hecho que Occidente haya ido deslizándose hacia la civilización del espectáculo? El bienestar que siguió a los años de privaciones de la Segunda Guerra Mundial y la escasez de los primeros años de la posguerra. Luego de esa etapa durísima, siguió un periodo de extraordinario desarrollo económico. En todas las sociedades democráticas y liberales de Europa y América del Norte las clases medias crecieron como la espuma, se intensificó la movilidad social y se produjo, al mismo tiempo, una notable apertura de los parámetros morales, empezando por la vida sexual, tradicionalmente frenada por las iglesias y el laicismo pacato de las organizaciones políticas, tanto de derecha como de izquierda. El bienestar, la libertad de costumbres y el espacio creciente ocupado por el ocio en el mundo desarrollado constituyó un estímulo notable para que proliferaran como nunca antes las industrias del entretenimiento, promovidas por la publicidad, madre y maestra mágica de nuestro tiempo. De este modo, sistemático y a la vez insensible, divertirse, no aburrirse, evitar lo que perturba, preocupa y angustia, pasó a ser, para sectores sociales cada vez más amplios, de la cúspide a la base de la pirámide social, un mandato generacional, eso que Ortega y Gasset llamaba “el espíritu de nuestro tiempo”, el dios sabroso, regalón y frívolo al que todos, sabiéndolo o no, rendimos pleitesía desde hace por lo menos medio siglo, y cada día más.
Otro factor, no menos importante, para la forja de la civilización del espectáculo ha sido la democratización de la cultura. Se trata de un fenómeno altamente positivo, sin duda, que nació de una voluntad altruista: que la cultura no podía seguir siendo el patrimonio de una élite, que una sociedad liberal y democrática tenía la obligación moral de poner la cultura al alcance de todos, mediante la educación, pero también la promoción y subvención de las artes, las letras y todas las manifestaciones culturales. Esta loable filosofía ha tenido en muchos casos el indeseado efecto de la trivialización y adocenamiento de la vida cultural, donde cierto facilismo formal y la superficialidad de los contenidos de los productos culturales se justificaban en razón del propósito cívico de llegar al mayor número de usuarios. La cantidad a expensas de la calidad. Este criterio, proclive a las peores demagogias en el dominio político, en el cultural ha causado reverberaciones imprevistas, entre ellas la desaparición de la alta cultura, obligatoriamente minoritaria por la complejidad y a veces hermetismo de sus claves y códigos, y la masificación de la idea misma de cultura. Esta ha pasado ahora a tener casi exclusivamente la acepción que ella adopta en el discurso antropológico, es decir, la cultura son todas las manifestaciones de la vida de una comunidad: su lengua, sus creencias, sus usos y costumbres, su indumentaria, sus técnicas, y, en suma, todo lo que en ella se practica, evita, respeta y abomina. Cuando la idea de la cultura torna a ser una amalgama semejante es poco menos que inevitable que ella pueda llegar a ser entendida, apenas, como una manera divertida de pasar el tiempo. Desde luego que la cultura puede ser también eso, pero si termina por ser sólo eso se desnaturaliza y se deprecia: todo lo que forma parte de ella se iguala y uniformiza al extremo de que una ópera de Wagner, la filosofía de Kant, un concierto de los Rolling Stones y una función del Cirque du Soleil se equivalen.
No es por eso extraño que la literatura más representativa de nuestra época sea la literatura light, es decir, leve, ligera, fácil, una literatura que sin el menor rubor se propone ante todo y sobre todo (y casi exclusivamente) divertir. Atención, no condeno ni mucho menos a los autores de esa literatura entretenida pues hay, entre ellos, pese a la levedad de sus textos, verdaderos talentos, como –para citar sólo a los mejores– Julian Barnes, Milan Kundera, Paul Auster o Haruki Murakami. Si en nuestra época no se emprenden aventuras literarias tan osadas como las de Joyce, Thomas Mann, Faulkner y Proust no es solamente en razón de los escritores; lo es, también, porque la cultura en que vivimos no propicia, más bien desanima, esos esfuerzos denodados que culminan en obras que exigen del lector una concentración intelectual casi tan intensa como la que las hizo posible. Los lectores de hoy quieren libros fácilmente asimilables, que los entretengan, y esa demanda ejerce una presión que se vuelve un poderoso incentivo para los creadores.
Tampoco es casual que la crítica haya poco menos que desaparecido en nuestros medios de información y que se haya refugiado en esos conventos de clausura que son las Facultades de Humanidades y, en especial, los Departamentos de Filología, cuyos estudios son sólo accesibles a los especialistas. Es verdad que los diarios y revistas más serios publican todavía reseñas de libros, de exposiciones y conciertos, pero ¿alguien lee a esos paladines solitarios que tratan de poner cierto orden jerárquico en esa selva y ese caos en que se ha convertido la oferta cultural de nuestros días? Lo cierto es que la crítica, que en la época de nuestros abuelos y bisabuelos desempeñaba un papel central en el mundo de la cultura porque asesoraba a los ciudadanos en la difícil tarea de juzgar lo que oían, veían y leían, hoy es una especie en extinción a la que nadie hace caso, salvo cuando se convierte también ella en diversión y en espectáculo.
La literatura light, como el cine light y el arte light, da la impresión cómoda al lector, y al espectador, de ser culto, revolucionario, moderno, y de estar a la vanguardia, con el mínimo esfuerzo intelectual. De este modo, esa cultura que se pretende avanzada y rupturista, en verdad propaga el conformismo a través de sus manifestaciones peores: la complacencia y la autosatisfacción.
En la civilización del espectáculo es normal y casi obligatorio que la cocina y la moda ocupen buena parte de las secciones dedicadas a la cultura y que los “chefs” y los “modistos” y “modistas” tengan en nuestros días el protagonismo que antes tenían los científicos, los compositores y los filósofos. Los hornillos y los fogones y las pasarelas se confunden dentro de las coordenadas culturales de la época con los libros, los conciertos, los laboratorios y las óperas, así como las estrellas de la televisión ejercen una influencia sobre las costumbres, los gustos y las modas que antes tenían los profesores, los pensadores y (antes todavía) los teólogos. Hace medio siglo, probablemente en Estados Unidos era un Edmund Wilson, en sus artículos de The New Yorker o The New Republic, quien decidía el fracaso o el éxito de un libro de poemas, una novela o un ensayo. Hoy son los programas televisivos de Oprah Winfrey. No digo que esté mal que sea así. Digo simplemente que es así.
El vacío dejado por la desaparición de la crítica ha permitido que, insensiblemente, lo haya llenado la publicidad, convirtiéndose esta en nuestros días no sólo en parte constitutiva de la vida cultural sino en su vector determinante. La publicidad ejerce una influencia decisiva en los gustos, la sensibilidad, la imaginación y las costumbres y de este modo la función que antes tenían, en este campo, los sistemas filosóficos, las creencias religiosas, las ideologías y doctrinas y aquellos mentores que en Francia se conocía como los mandarines de una época, hoy la cumplen los anónimos “creativos” de las agencias publicitarias. Era en cierta forma obligatorio que así ocurriera a partir del momento en que la obra literaria y artística pasó a ser considerada un producto comercial que jugaba su supervivencia o su extinción nada más y nada menos que en los vaivenes del mercado. Cuando una cultura ha relegado al desván de las cosas pasadas de moda el ejercicio de pensar y sustituido las ideas por las imágenes, los productos literarios y artísticos pasan a ser promovidos, y aceptados o rechazados, por las técnicas publicitarias y los reflejos condicionados en un público que carece de defensas intelectuales y sensibles para detectar los contrabandos y las extorsiones de que es víctima. Por ese camino, los esperpentos indumentarios que un John Galliano hace desfilar en las pasarelas de París o los experimentos de la nouvelle cuisine alcanzan el estatuto de ciudadanos honorarios de la alta cultura.
Este estado de cosas ha impulsado la exaltación de la música hasta convertirla en el signo de identidad de las nuevas generaciones en el mundo entero. Las bandas y los cantantes de moda congregan multitudes que desbordan todos los escenarios en conciertos que son, como las fiestas paganas dionisíacas que en la Grecia clásica celebraban la irracionalidad, ceremonias colectivas de desenfreno y catarsis, de culto a los instintos, las pasiones y la sinrazón. No es forzado equiparar estas celebraciones a las grandes festividades populares de índole religiosa de antaño: en ellas se vuelca, secularizado, ese espíritu religioso que, en sintonía con el sesgo vocacional de la época, ha reemplazado la liturgia y los catecismos de las religiones tradicionales por esas manifestaciones de misticismo musical en las que, al compás de unas voces e instrumentos enardecidos que los parlantes amplifican hasta lo inaudito, el individuo se desindividualiza, se vuelve masa y de una inconsciente manera regresa a los tiempos primitivos de la magia y la tribu. Ese es el modo contemporáneo, mucho más divertido por cierto, de alcanzar aquel éxtasis que Santa Teresa o San Juan de la Cruz alcanzaban a través del ascetismo y la fe. En el concierto multitudinario los jóvenes de hoy comulgan, se confiesan, se redimen, se realizan y gozan de esa manera intensa y elemental que es el olvido de sí mismos.
La masificación es otro dato, junto con la frivolidad, de la cultura de nuestro tiempo. En este los deportes han alcanzado una importancia que en el pasado sólo tuvieron en la antigua Grecia. Para Platón, Sócrates, Aristóteles y demás frecuentadores de la Academia, el cultivo del cuerpo era simultáneo y complementario del cultivo del espíritu, pues se creía que ambos se enriquecían mutuamente. La diferencia con nuestra época es que ahora, por lo general, la práctica de los deportes se hace a expensas y en lugar del trabajo intelectual. Entre los deportes, ninguno descuella tanto como el futbol, fenómeno de masas que, al igual que los conciertos de música moderna, congrega muchedumbres y las enardece más que ninguna otra movilización ciudadana: mítines políticos, procesiones religiosas o convocatorias cívicas. Un partido de futbol puede ser desde luego para los aficionados –y yo soy uno de ellos– un espectáculo estupendo, de destreza y armonía del conjunto y de lucimiento individual que entusiasma y subyuga al espectador. Pero, en nuestros días, los grandes partidos de futbol sirven sobre todo, como los circos romanos, de pretexto y desahogo de lo irracional, de regresión del individuo a la condición de parte de la tribu, de pieza gregaria, en la que, amparado en el anonimato cálido e impersonal de la tribuna, da rienda suelta a sus instintos agresivos de rechazo del otro, de conquista y aniquilación simbólica (y a veces real) del adversario. Las famosas “barras bravas” de ciertos clubes y los estragos que han provocado con sus entreveros homicidas, incendios de tribunas y decenas de víctimas muestra cómo en muchos casos no es la práctica de un deporte lo que imanta a tantos hinchas –casi siempre varones aunque cada vez haya más mujeres que frecuenten los estadios– a las canchas, sino un espectáculo que desencadena en el individuo instintos y pulsiones irracionales que le permiten renunciar a su condición civilizada y conducirse, a lo largo de un partido, como miembro de la horda primitiva.
Paradójicamente, el fenómeno de la masificación es paralelo al de la extensión del consumo de drogas a todos los niveles de la pirámide social. Desde luego que el uso de estupefacientes tiene una antigua tradición en Occidente, pero hasta hace relativamente poco tiempo era práctica casi exclusiva de las élites y de sectores reducidos y marginales, como los círculos bohemios, literarios y artísticos, en los que, en el siglo XIX, las flores artificiales tuvieron cultores tan respetables como Charles Baudelaire y Thomas de Quincey.
En la actualidad, la generalización del uso de las drogas no es nada semejante, no responde a la exploración de nuevas sensaciones o visiones emprendida con propósitos artísticos o científicos. Ni es una manifestación de rebeldía contra las normas establecidas por seres inconformes, empeñados en adoptar formas alternativas de existencia. En nuestros días el consumo masivo de mariguana, cocaína, éxtasis, crack, heroína, etcétera, responde a un entorno cultural que empuja a hombres y mujeres a la busca de placeres fáciles y rápidos, que los inmunicen contra la preocupación y la responsabilidad, al encuentro consigo mismo a través de la reflexión y la introspección, actividades eminentemente intelectuales que repelen a la cultura frívola, porque las considera aburridas. Es para huir del vacío y de la angustia que provoca el sentirse libre y obligado a tomar decisiones como qué hacer de sí mismo y del mundo que nos rodea –sobre todo si este enfrenta desafíos y dramas– lo que atiza esa necesidad de distracción que es el motor de la civilización en que vivimos. Para millones de personas las drogas sirven hoy, como las religiones y la alta cultura ayer, para aplacar las dudas y perplejidades sobre la condición humana, la vida, la muerte, el más allá, el sentido o sinsentido de la existencia. Ellas, en la exaltación y euforia o serenidad artificiales que producen, confieren la momentánea seguridad de estar a salvo, redimido y feliz. Se trata de una ficción, no benigna sino maligna en este caso, que aísla al individuo y que sólo en apariencia lo libera de problemas, responsabilidades y angustias. Porque al final todo ello volverá a hacer presa de él, exigiéndole cada vez dosis mayores de aturdimiento y sobreexcitación que en vez de llenar profundizarán su vacío espiritual.


26 comentarios:

  1. GABRIELA BRISEÑO
    1 SEMESTRE DE PREPARATORIA

    Premisa 1: los periódicos de Nueva York buscaban siempre el espectáculo con morbosidad ante la crisis económica, hundiendo así a grandes empresarios y ciudadanos.

    Premisa 2: la civilización del espectáculo es en el cual existe una degeneración del espectáculo, el escaparse el aburrimiento, que hoy en día es una pasión universal.

    Premisa 3: lo que ha hecho que la sociedad vaya hundiéndose en hacia la civilización del espectáculo es que ha habido un gran crecimiento económico y esto también provoco una gran apertura de parámetros morales, promovidos por la publicidad.

    Premisa 4: la banalizacion de la cultura, en estos tiempos cada quien toma a la cultura como más le convenga o como una parte para quietarse todo el aburrimiento y los problemas que tiene.


    Conclusión: bueno en esta parte y como ya se menciono en el texto, son todos los aspectos que llevan a que la sociedad sea una entretenimiento, como algunos de los temas ya mencionados:
    El uso de drogas que permiten la exploración d nuevas cosas que no tienen nada en común con la ciencia, propósitos artísticos o científicos; la literatura light que deja que grandes escritores queden en el olvido, ya sean ellos o sus mismos trabajos que en antes eran admirados y comprendidos, mientras que ahora la lectura se ha convertido en algo simple; la música como un desenfreno de los ciudadanos; la desaparición de la crítica analítica que solamente se ha hecho que los medios de comunicación confundan a la sociedad, la publicidad que ha sido tomada de artículos, libros o poemas que han quedado en el olvido y que ahora solo sirven como publicidad para ejercer una influencia decisiva en nuestros gustos; y finalmente los deportes que sirven simplemente como un circo, para entretener a los demás, que crea luchas y pleitos entre los aficionados y que sirve para complacer a los espectadores, sin dar ningún provecho a los deportes.

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    1. Buen trabajo, aunque tienes faltas de ortografía y falta revisar bien la redacción.

      Creo que te falta tener una idea general del argumento de todo el artículo. Ya lo comentaremos en clase.

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  2. IXCHEL MOTA MELÉNDEZ

    Premisas:
    • Los paparazzi buscando suicidas para crear notas rojas, sobre la crisis económica en grandes empresas. Ya sin tener el más mínimo pudor y dando espectáculo a la sociedad.
    • La civilización del espectáculo en un mundo en el que en primer lugar el entretenimiento, donde divertirse, escapar del aburrimiento, es la pasión universal.
    • La poca importancia de la cultura, la generalización de la frivolidad, en el campo específico de la información, la multiplicación del periodismo irresponsable, el que se alimenta de la chismografía y el escándalo.
    • La democratización de la cultura.
    • Los lectores de hoy quieren libros fácilmente asimilables, que los entretengan, y esa demanda ejerce una presión que se vuelve un poderoso incentivo para los creadores.
    • La literatura light, como el cine light y el arte light, da la impresión cómoda al lector, y al espectador, de ser culto, revolucionario, moderno, y de estar a la vanguardia, con el mínimo esfuerzo intelectual.
    • En la civilización del espectáculo es normal y casi obligatorio que temas de poca importancia y enseñanza ocupen buena parte de las secciones dedicadas a la cultura, antes eran los científicos, los compositores y los filósofos.
    • En nuestros días el consumo masivo de drogas responde a un entorno cultural que empuja a hombres y mujeres a la busca de placeres fáciles y rápidos, que
    • La sociedad ahora busca en la inmunidad contra la preocupación y la responsabilidad, al encuentro consigo mismo a través de la reflexión y las actividades eminentemente intelectuales que repelen a la cultura frívola, porque las considera aburridas.

    Conclusión:
    La civilización del espectáculo

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    1. Muy buen esfuerzo, aunque creo que la conclusión puede enunciarse con más palabras u oraciones.

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  3. Leslie Ximena Coca Romero.
    Premisas:
    1.- Claudio Pérez, enviado especial de El País a Nueva York para informar sobre la crisis financiera, escribe, en su crónica del viernes 19 de septiembre de 2008. Retengamos un momento esta imagen en la memoria: una muchedumbre de fotógrafos, de paparazzi, avizorando las alturas, con las cámaras listas, para capturar al primer suicida que dé encarnación gráfica, dramática y espectacular a la hecatombe financiera que ha volatilizado billones de dólares y hundido en la ruina a grandes empresas e innumerables ciudadanos. No creo que haya una imagen que resuma mejor el tema de mi charla: la civilización del espectáculo. Me parece que esta es la mejor manera de definir la civilización de nuestro tiempo, que comparten los países occidentales, los que, sin serlo, han alcanzado altos niveles de desarrollo en Asia, y muchos del llamado Tercer Mundo.
    2.- ¿Qué quiere decir con civilización del espectáculo? Un mundo en el primer lugar en la tabla de valores vigente lo ocupa el entretenimiento, donde divertirse, escapar del aburrimiento, es la pasión universal. Sólo un puritano fanático podría reprochar a la sociedad que quieran dar esparcimiento, humor y diversión a unas vidas encuadradas por lo general en rutinas deprimentes y a veces embrutecedoras. Entre ellas la banalización de la cultura, la generalización de la frivolidad, y, en el campo específico de la información, la proliferación del periodismo irresponsable, el que se alimenta de la chismografía y el escándalo.

    3.- ¿Qué ha hecho que Occidente haya ido deslizándose hacia la civilización del espectáculo? Luego de esa etapa durísima que se obtuvo por la Segunda Guerra Mundial y la escasez de los primeros años de la posguerra, siguió un periodo de extraordinario desarrollo económico. En todas las sociedades democráticas y liberales de Europa y América del Norte las clases medias crecieron como la espuma, empezando por la vida sexual, tradicionalmente frenada por las iglesias y el laicismo pacato de las organizaciones políticas, tanto de derecha como de izquierda. El bienestar, la libertad de costumbres y el espacio creciente ocupado por el ocio en el mundo desarrollado constituyó un estímulo notable para divertirse, no aburrirse, evitar lo que perturba, preocupa y angustia, pasó a ser, para sectores sociales cada vez más amplios, de la cúspide a la base de la pirámide social.
    4.-Otro factor para la civilización del espectáculo ha sido la democratización de la cultura, un fenómeno altamente positivo, nació de una voluntad altruista: que la cultura no podía seguir siendo el patrimonio de una élite, que una sociedad liberal y democrática tenía la obligación moral de poner la cultura al alcance de todos, mediante la educación, pero también la promoción y subvención de las artes, las letras y todas las manifestaciones culturales.

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  4. Leslie Ximena Coca Romero
    Conclusión:
    No es por eso extraño que la literatura más representativa de nuestra época sea la literatura light, es decir, leve, ligera, fácil, una literatura que sin el menor rubor se propone ante todo y sobre todo (y casi exclusivamente) divertir.
    Si en nuestra época no se emprenden aventuras literarias tan osadas no es solamente en razón de los escritores; lo es, también, porque la cultura en que vivimos no propicia, más bien desanima, esos esfuerzos denodados que culminan en obras que exigen del lector una concentración intelectual casi tan intensa como la que las hizo posible. Los lectores de hoy quieren libros fácilmente asimilables, que los entretengan, y esa demanda ejerce una presión que se vuelve un poderoso incentivo para los creadores.
    Es verdad que los diarios y revistas más serios publican todavía reseñas de libros, de exposiciones y conciertos, pero ¿alguien lee a esos paladines solitarios que tratan de poner cierto orden jerárquico en esa selva y ese caos en que se ha convertido la oferta cultural de nuestros días? Lo cierto es que la crítica, que en la época de nuestros abuelos y bisabuelos desempeñaba un papel central en el mundo de la cultura porque asesoraba a los ciudadanos en la difícil tarea de juzgar lo que oían, veían y leían, hoy es una especie en extinción a la que nadie hace caso, salvo cuando se convierte también ella en diversión y en espectáculo.
    La literatura light y de estar a la vanguardia, con el mínimo esfuerzo intelectual. De este modo, esa cultura que se pretende avanzada y rupturista, en verdad propaga el conformismo a través de sus manifestaciones peores: la complacencia y la autosatisfacción.
    La masificación es otro dato, junto con la frivolidad, de la cultura de nuestro tiempo. Paradójicamente, el fenómeno de la masificación es paralelo al de la extensión del consumo de drogas a todos los niveles de la pirámide social. En la actualidad, la generalización del uso de las drogas no es nada semejante, no responde a la exploración de nuevas sensaciones o visiones emprendida con propósitos artísticos o científicos. Ni es una manifestación de rebeldía contra las normas establecidas por seres inconformes, empeñados en adoptar formas alternativas de existencia. En nuestros días el consumo masivo de mariguana, cocaína, éxtasis, crack, heroína, etcétera, responde a un entorno cultural que empuja a hombres y mujeres a la busca de placeres fáciles y rápidos, que los inmunicen contra la preocupación y la responsabilidad, al encuentro consigo mismo a través de la reflexión y la introspección, actividades eminentemente intelectuales que repelen a la cultura frívola, porque las considera aburridas.
    Todo esto nos lleva a reflexionar sobre los tiempos actuales donde las personas llenan su conformismo con el ocio y el entretenimiento, la tecnología envuelve a las personas en un paradigma, el cual nadie rompe por la satisfacción, aislando al individuo y que sólo en apariencia lo libera de problemas, responsabilidades y angustias. Porque al final todo ello volverá a hacer presa de él, exigiéndole cada vez dosis mayores de aturdimiento y sobreexcitación que en vez de llenar profundizarán su vacío espiritual.

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    1. Muy bien.

      En tu caso creo que mucho de lo que pones de conclusión podría estar del lado de las premisas. Ya lo revisaremos y comentaremos.

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  5. • Conclusiones
    • “Los tabloides de Nueva York van como locos buscando un broker que se arroje al vacío desde uno de los imponentes rascacielos que albergan los grandes bancos de inversión,

    o Qué quiero decir con civilización del espectáculo? La de un mundo en el que el primer lugar en la tabla de valores vigente lo ocupa el entretenimiento

    • ¿Qué ha hecho que Occidente haya ido deslizándose hacia la civilización del espectáculo
    • De este modo, sistemático y a la vez insensible, divertirse, no aburrirse
    • Otro factor, no menos importante, para la forja de la civilización del espectáculo ha sido la democratización de la cultura.
    • Cuando la idea de la cultura torna a ser una amalgama semejante es poco menos que inevitable que ella pueda llegar a ser entendida, apenas, como una manera divertida de pasar el tiempo
    • No es por eso extraño que la literatura más representativa de nuestra época sea la literatura light, es decir, leve, ligera, fácil, una literatura que sin el menor rubor se propone ante todo y sobre todo (y casi exclusivamente) divertir
    • La publicidad ejerce una influencia decisiva en los gustos, la sensibilidad, la imaginación y las costumbres y de este modo la función que antes tenían, en este campo, los sistemas filosóficos, las creencias religiosas, las ideologías y doctrinas

    • La masificación es otro dato, junto con la frivolidad, de la cultura de nuestro tiempo
    • el fenómeno de la masificación es paralelo al de la extensión del consumo de drogas a todos los niveles de la pirámide social
    • Premisa
    • paparazzi, avizorando las alturas, con las cámaras listas, para capturar al primer suicida que dé encarnación gráfica, dramática y espectacular a la hecatombe financiera que ha volatilizado billones de dólares y hundido en la ruina a grandes empresas e innumerables ciudadano

    En todas las sociedades democráticas y liberales de Europa y América del Norte las clases medias crecieron como la espuma,
    • se intensificó la movilidad social y se produjo, al mismo tiempo, una notable apertura de los parámetros morales, empezando por la vida sexual, tradicionalmente frenada por las iglesias y el laicismo pacato de las organizaciones políticas, tanto de derecha como de izquierda
    • Esta ha pasado ahora a tener casi exclusivamente la acepción que ella adopta en el discurso antropológico, es decir, la cultura son todas las manifestaciones de la vida de una comunidad:
    • Los lectores de hoy quieren libros fácilmente asimilables, que los entretengan, y esa demanda ejerce una presión que se vuelve un poderoso incentivo para los creadores.
    • La literatura light, como el cine light y el arte light, da la impresión cómoda al lector, y al espectador, de ser culto, revolucionario, moderno, y de estar a la vanguardia, con el mínimo esfuerzo intelectual
    • en Francia se conocía como los mandarines de una época, hoy la cumplen los anónimos “creativos” de las agencias publicitarias. Era en cierta forma obligatorio que así ocurriera a partir del momento en que la obra literaria y artística pasó a ser considerada un producto comercial que jugaba su supervivencia o su extinción nada más y nada menos que en los vaivenes del mercado.
    • Este estado de cosas ha impulsado la exaltación de la música hasta convertirla en el signo de identidad de las nuevas generaciones en el mundo entero
    • el cultivo del cuerpo era simultáneo y complementario del cultivo del espíritu, pues se creía que ambos se enriquecían mutuamente
    • Un partido de futbol puede ser desde luego para los aficionados –y yo soy uno de ellos– un espectáculo estupendo, de destreza y armonía del conjunto y de lucimiento individual que
    • entusiasma y subyuga al espectador
    DE EL ALUMNO CARLOS ESTEBAN OLIVARES VIVEROS

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  6. CONCLUSIÓN PROVICIONAL:Nuestra civilización es la de el espectáculo.

    PREMISAS:
    * Los periódicos de Nueva York buscaban siempre el espectáculo con morbosidad ante la crisis económica, hundiendo así a grandes empresas y ciudadanos.
    * La civilización del espectáculo es en la cual existe una degeneración del entretenimiento.
    * Luego de las privaciones de la Segunda Guerra Mundial, surgió un periodo en el que el bienestar y la libertad de costumbres provocaron un estímulo para que se multiplicaran notablemente, como nunca antes, las industrias del entretenimiento, tanto así que paso a ser la base de la sociedad.
    * La calidad de la cultura ha disminuido, ya que como para muchos es difícil de entenderla, quieren hacerla de un modo comprensible para todos, mediante la diversión; pero si termina por ser esto, se despreciara, es decir, se igualara.
    * La literatura de hoy, también llamada "Literatura light", se propone sólo y exclusivamente a divertir. La cultura en la que vivimo no propicia, sino desanima, ya que existen muchísimos autores que ponen todo su esfuerzo para relizar una obra que exija al lector concentración intelectual, algo que el lector no desea, sino lo que quiere son libros fácilmente asimilables, algo que lo entretenga, ésto ejerce presión, que se vuelve estímulo en los creadores.
    * La crítica ha desaparecido, ya que existen medios como la revista y el diario que publican reseñas de libros, cosas interesantes, que muy pocos leen. Lo cierto es que la crítica de nuestros antepasados desempeñaba el papel central, porque acesoraba a los ciudadanos en la difícil tarea de juzgar; hoy está en peligro de extinción, sólo se vuelve interesante cuando es divertida.
    * La literatura, el cine y el arte light dan la impresión al lector de ser culto con el mínimo esfuerzo, cuando en realidad propaga el conformismo.
    * En ésta civilización el protagonista o el centro de todo es la cocina y la moda, cuando anteriormente eran los científicos y filósofos. La televisión ejerce gran influencia en las cotumres, los gustos y modos de cada individuo, lo que antes eran los profesores y pensadores.
    * Éste estado de cosas ha impulsado la exaltación de la música, hasta convertirla en el signo de identidad de las nuevas generaciones; éste es el modo contemporáneo mucho más divertido, en el que los jóvenes se goza de manera intensa y elemental, que es el olvido de si mismos.
    * L a masificación y frivolidad es otro dato de la cultura de nuestro tiempo. En éste los deportes han despertado un gran interés de los individuso, que en el pasado sólo tuvo la antigua Grecia; para Platón, Aristóteles, Sócrates, el cultivo del cuerpo era simultáneo y complementario del cultivo del espíritu. Ahora los partidos sólo dan rienda suelta a los instintos agresivos de rechazo de un individuo hacia otro.
    * Actualmente el consumo de drogas responde a un entorno cultural que empuja al hombre a la búsqueda de placeres fáciles y rápidos, para guir del vacío, de la preocupación, de la responsabilidad, libres de problemas, que al final todo ésto volverá a hacer presa de él, exigiendo cada vez más y más, y en vez de llenar el vacío espitirual lo hará más profundo.....
    CONCLUSIÓN FINAL: L acultura está perdiendo sentido, nos hemos vuelto la sociedad del espéctaculo porque lo que nos gusta, lo que nos provoca interés es la diversión, queremos ser el centro, nuestro comportamiento siempre va ligado a la influencia de nuestro alrededor, sabiendo que cada quien tiene una identidad, ese algo que los hace diferentes de los demás, tratamos de llamar la atención haciendo cosas que sabemos no están bien,sólo para llenar el vacío espiritual, sin darnos cuenta de que cada vez lo hacemos más y más profundo, nos deslindamos de nuestras responsabilidades y ponemos el mínimo esfuerzo en las cosas, actualmente somos incapaces de juzgar, sólo ponemos en práctica la crítica cuando ésta se convierte en espectáculo.
    La calidad de nuestra sociedad seguirá disminuyendo....

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    1. Me parece acertada tu manera de identificar el argumento. Algunas minucias habremos de revisar a tu tarea. Felicidades.

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  7. PREMISAS
    Los periódicos de Nueva York buscaban siempre el espectáculo con morbosidad ante la crisis económica, hundiendo así a grandes empresas y ciudadanos.
    La civilización del espectáculo es en la cual existe una degeneración del entretenimiento. Luego de las privaciones de la Segunda Guerra Mundial, surgió un periodo en el que el bienestar y la libertad de costumbres provocaron un estímulo para que se multiplicaran notablemente, como nunca antes, las industrias del entretenimiento, tanto así que paso a ser la base de la sociedad.
    La calidad de la cultura ha disminuido, ya que como para muchos es difícil de entenderla, quieren hacerla de un modo comprensible para todos, mediante la diversión; pero si termina por ser esto, se despreciara, es decir, se igualara.
    La literatura de hoy, también llamada "Literatura light", se propone sólo y exclusivamente a divertir. La cultura en la que vivimo no propicia, sino desanima, ya que existen muchísimos autores que ponen todo su esfuerzo para relizar una obra que exija al lector concentración intelectual, algo que el lector no desea, sino lo que quiere son libros fácilmente asimilables, algo que lo entretenga, ésto ejerce presión, que se vuelve estímulo en los creadores.
    La crítica ha desaparecido, ya que existen medios como la revista y el diario que publican reseñas de libros, cosas interesantes, que muy pocos leen. Lo cierto es que la crítica de nuestros antepasados desempeñaba el papel central, porque acesoraba a los ciudadanos en la difícil tarea de juzgar; hoy está en peligro de extinción, sólo se vuelve interesante cuando es divertida.

    En ésta civilización el protagonista o el centro de todo es la cocina y la moda, cuando anteriormente eran los científicos y filósofos. La televisión ejerce gran influencia en las cotumres, los gustos y modos de cada individuo, lo que antes eran los profesores y pensadores.

    lo que ha hecho que la sociedad vaya hundiéndose en hacia la civilización del espectáculo es que ha habido un gran crecimiento económico y esto también provoco una gran apertura de parámetros morales, promovidos por la publicidad y los medios...

    CONCLUSION
    nosotros nos dejamos llevar mas por la diversion que podemos obtener de todo esto y nosotros tenemos la culpa por dejarnos llevar.
    nosotros hacemos mal uso de ello y por lo tanto los medios aprovechan que nosotros lo tomemos como una diversion y asi hacen los mal entendidos.

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  8. Javier Reyes Rios
    1er Semestre Bachillerato
    Premisas

    Los tabloides de Nueva York van como locos en busca de un broker que se arroje al vacío desde uno de los imponentes rascacielos que albergan los grandes bancos de inversión, los ídolos caídos que el huracán financiero va convirtiendo en cenizas

    Lo que ocupa el primer lugar en la tabla de valores vigente es el entretenimiento, donde divertirse, significa escapar del aburrimiento, es la pasión universal.

    En dicha civilización del espectáculo es normal y casi obligatorio que la cocina y la moda ocupen buena parte de las secciones dedicadas a la cultura y que los “chefs” y los “modistos” y “modistas” tengan en nuestros días el protagonismo que antes tenían los científicos, los compositores y los filósofos.

    Paradójicamente, el fenómeno de la masificación es paralelo al de la extensión del consumo de drogas a todos los niveles de la pirámide social.

    Conclusión

    Básicamente hoy en día el mundo gira alrededor de diversion,placeres , entretenimiento, noticias de espectáculos, notas llamativas, de cosas divertidas tan comunes y como también de noticias de impacto para mantener entretenida a las personas y no darle la oportunidad a su mente de pensar en alguna otra cosa ....

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  9. Anna Estibaliz Perez Lima
    1° De Bachillerato
    Premisas
    1 Nueva York Busca noticias alarmantes y morbosas para mantener a la sociedad distraída

    2 La civilización ha ido cambiando a tal manera de que pierde la sensibilidad por la cultura y se deje llevar por la opinión de los demás sin dar su opinión propia

    3 La literatura Light da la impresión cómoda al lector, y al espectador, de ser culto, revolucionario, moderno, y de estar a la vanguardia, con el mínimo esfuerzo intelectual

    Conclusión
    Yo opino que las noticias de ahora son un poco mas alarmantes respecto a lo que pasa a nuestro alrededor o aveces exagera demasiado pero como decía usted en la clase las noticias siguen siendo las mismas ya que antes solo salían en algunos medios de comunicación y no estaban al alcance de todos y ahora en todos lados salen notas morbosas, asesinatos etc. y están al alcance de todos

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  10. paola abigail nava lima

    premisa 1)los tabloides de N.Y. busca un broker que se arroje al vacio de uno de los imponente rascacielos a causa de la crisis.

    premisa 2) ¿ que quiero decir con civilizacion del espectaculo? la de un mundo en el que el primer lugar en la tabla de valores ocupa el entretenimiento, donde divertirce, escapar del aburrimiento, es la pasion universal

    premisa 3)es casual que la critica haya poco menos que desaparecido en nuestros medios de informacion

    premisa 4) cuando una cultura ha relajado el desvan de las cosas pasadas de moda el ejercicio de pensar y sustituido las ideas por las imagenes, los productos literarios y artisticos pasan a ser promovidos y aceptados o rechazados

    premisa 5)en nuestros dias el consumo masivo de marihuana, cocaina, extasis, crack, heroina, etc. responde a un entorno cultural que empuja a hombres y mujeres a la busca de placeres faciles y rapidos.

    CONCLUSION: la sociedad del espectaculo es solo un reflejo de la que ahora somos, una sociedad donde se ha perdido el sentido y la cultura que años atras se tenia, ahora somos una sociedad donde los hombres y mujeres buscan un camino facil que los lleve sin problemas a un fin, donde antes se podia encontrar en una revistas criticas, reseñas de novelas y ahora solo se encuentran chismen, donde dependemos de la tecnologia.
    " somos una sociedad del espectaculo"

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  11. 3er párrafo:
    lo que causo que en occidente se desatara este fenómeno fue que en años posteriores a la 2da guerra mundial hubo en auge económico muy alto, se intensificó la movilidad social y se produjo al mismo tiempo una notable apertura de los parámetros morales empezando por la vida sexual, entonces el bienestar, la libertad de costumbres y el ocio de da la sociedad creciente permitió la proliferación de las industrias en el sector del entretenimiento como nunca antes todo esto promovido por la publicidad en nuestro tiempo, gracias a esto esta parte paso a ser la base de la pirámide social haciendo que eso que Ortega y Gasset llamaban "el espíritu de nuestro tiempo" al cual le rendiremos más pleitesía cada día
    4to párrafo
    otro factor no menos importante es la banalización de la cultura, esta por consciencia del seguimiento de una idea positiva que era la de acercar la cultura a la sociedad, entonces esta filosofía llevo ala la trivialización y adecenamiento de la vida cultural donde la superficialidad y el facilismo se justificaban por la búsqueda de mayor número de usuarios a costa de la calidad, esto a causado consciencias imprevistas como la desaparición de al alta cultura además de un degenere de la cultura en donde una ópera de Wagner, la filosofía de Kant, un concierto de los Rolling Stones y una función del Cirque du Soleil se equivalen.
    5to párrafo:
    la literatura esta perdiendo su grandesa y actualmente se limita a un entretenimiento fácil de entender y que solo de un entretenimiento tan leve dejando aun lado la literarutra que exije tener un nivel intelectual mayor y casi tan alto como el del escritor,
    6to párrafo :
    no es de extrañar que la crítica este desapareciendo de nuestros medios de comunicación, y solo se remita las universidades humanistas y fisiólogas a las cuales solo tiene acceso los especialistas, y aunque algunos periódicos y revistas aun publican citicas nadie hace caso a estos escritores que tratan de dar cierto orden al caos cultural actual, salvo cuando este pasa a ser entretenimiento
    7mo párrafo:
    La literatura y el cine light dan una impresión tanto al lector como al espectador de tener una gran cultura con un mínimo esfuerza intelectual pero solo promueven el conformismo y la autosatisfacción

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  12. 8vo párrafo
    En la civilización del espectáculo algunos personajes toman el lugar de importancia que tendrían hace algunos años científicos compositores y filósofos loos artistas de televisión hoy ejerjercen una gran influencia en los gustos y las modas que antes tenían los profesores, los pensadores y los teólogos
    9no párrafo
    El vacio ha que ha dejado la critica ha sido llenado por la publicidad que hoy en día determina los gustos, sensibilidad, costumbres, imaginación. Esto era en cierta manera obligatorio pues la misma cultura se ha vuelto un objeto comercial en los va y bienes del mercado.
    10mo párrafo
    Todo lo antes mencionado anteriormente ha promovido la exaltación de los jóvenes hasta convertirla en un signo de identidad, y los conciertos actuales han pasado a suplir y ser comparables a las celebraciones religiosas donde la música lleva al éxtasis y deja a un lado la oración y el catecismo con el misticismo de las notas
    11vo párrafo
    La masificación es otro dato junto con la frivolidad de la cultura en nuestro tiempo, en este caso es el deporte que en especifico el futbol es un deporte en el cual el espectador de rienda suelta a sus instintos e irracionalidad al igual que el antiguo circo romano llevando al individuo en muchas ocasiones a la agresividad y regresión.
    12vo
    Paradójicamente la masificación no tiene nada que ver con la generalización del consumo de drogas y estupefacientes.
    13vo
    Actualmente el consumo de drogas no es como antes que responda a una rebeldía de algunos inconformes la exploración de nuevas sensaciones ni nada parecido, más bien el consumo responde a una búsqueda de placeres rápidos y fáciles, para evadir preocupaciones y responsabilidades e impiden el conocimiento de uno mismo por medio de actividades como la reflexión y evadir la toma de decisiones sobre si mismo y el medio

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  13. concluyendo la civilización del espectáculo que nos marca Mario vargas llosa no es mas que el degenere que la sociedad a ido marcando al tiempo como consecuencia de la búsqueda de la comodidad y simplificación de la vida

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  14. IXCHEL MOTA MELÉNDEZ

    Ejemplo:

    Para poder jugar en un partido de Futball se necesita cierta condición física.

    a) Premisas:

    1) Se tiene que realizar un entrenamiento eficaz previo al partido de futball para obtener una práctica en este deporte.

    2) Es de suma importancia tener una condición física adecuada para la prevención de lesiones.

    3) Una adecuada alimentación para la resistencia en un partido.

    4) Un deportista por ende tiene una condición física.

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  15. Leslie Ximena Coca Romero
    Mi ejmplo:
    practico ballet
    argumentos
    a) Por que me apasiona bailar
    b) Por que me relaja el ballet clasico
    c) Por que me considero habil para realizarlo

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  16. Paola Sarahi Sosa Camacho.
    Ejemplo:

    Desde hace un tiempo me integre a un grupo danza folklórica, del cual tuve que retirarme, quisiera regresar, por tanto tengo que empezar a hacer ejercicio, para tener condicion física y así dar buenos resultados.

    1.- Debo de empezar a hacer ejercicio para tener condición en los calentamientos de los ensayos, y así no lastimarme.

    2.- Porque me gusta mucho y soy muy hábil para este deporte, se que soy buena,me encanta bailar.

    3.- Para volverme a integrar al ballet folklórico tendría que empezar desde cero, y además organizar mis tiempos, para no fallar.

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  17. Ejemplo:
    Jugar en clase y sacar un reporte
    Premisas:
    por que estaba jugando el profesor se enojó y me dio un reporte
    distraer a los compañeros de clase y molestarlos
    no dejar que el profesor diga o explique su clase

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  18. ejemplo:
    no hacer la tarea acausa de que me da flojera

    premisa 1)no la hize por que me dio flojera

    premisa 2)el profesor a cargo de esa tarea me bajara calificacion

    premisa 3)esto dañara mi promedio final

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  19. Ejemplo:

    practicar natacion

    Premisa se necesita empezar a formarse condicion fisica asi como resistencia
    Premisa tener perseverancia y dedicacion para realizarlo
    Premisa realizarlo por que realmente te gusta
    Conclusion
    resultado.. eres d elos mejores en cuanto a natacion

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  20. MAYRA MARTINEZ PAZ

    En el grupo de 1° de primaria todos son muy bueno en la clase de matematicas.Monica es de el grupo de 1°de prim por tanto es buena en matematicas.

    P1:En el grupo de 1° de prim todos son muy buenos en la clase de matematicas.

    p2:Monica es de el grupo de 1°de prim.

    Conclusion :Por tanto Monica es buena en matematicas.

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  21. jennifer sanchez marquez
    EJEMPLO:

    me fracture una pierna
    premisa
    1.-por que fui descuidada
    2.-por que pise mal y me cai
    3.-por que paso alguien y me empujo
    CONLUSION: debo de ser mas cuidadosa

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  22. Anna Estibaliz Perez Lima
    EJEMPLO
    No cumplir con mis obligaciones en la casa
    1°_ No cumplo en los labores de la clase porque me dejan mucha tarea

    2°_No cumplo con mis obligaciones porque me da flojera

    3°_Ya que no cumplo con los labores me regañaran mis padres

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